De enorme riqueza biológica en especies florísticas endémicas, además de su importancia como punto de paso en la ruta de numerosas aves migratorias protegidas, así como lugar de cría de algunas aves en peligro de extinción.
Única isla del Archipiélago habitada cuenta con dos núcleos de población, La Caleta del Sebo y Pedro Barba, de los que sólo el primero está habitado durante todo el año y en el que se encuentran censados 670 habitantes, principalmente dedicados a la pesca y al turismo.





